Nueva Orleans es conocida como la cuna del jazz, y su esencia musical impregna cada rincón. Los bares y clubes ofrecen música en vivo todas las noches, creando una atmósfera festiva que atrae a visitantes de todo el mundo. Bourbon Street y Frenchmen Street son epicentros de diversión que nunca decepcionan.
El Mardi Gras es su evento más emblemático: un desfile masivo de carrozas, disfraces y música que refleja la riqueza cultural de la ciudad. Pero incluso fuera de esta temporada, el espíritu festivo está presente en la gastronomía criolla, en los mercadillos y en la vida nocturna.
Más allá de la fiesta, Nueva Orleans es un destino cargado de historia. Sus cementerios, el río Mississippi y la mezcla de culturas afroamericanas, francesas y caribeñas crean un mosaico cultural fascinante.
